Un navegador web, por decirlo de una manera sencilla, es una aplicación encargada de recoger la información que flota en la red y plasmarla, ordenada, en la pantalla de nuestro ordenador. Los navegadores interpretan los archivos que hay en internet i nos lo muestra de forma que podamos entenderla en forma de texto y recursos multimedia como puedan ser fotografías, videos o audios.
De hecho, la palabra navegador proviene del verbo navegar. Se considera que estamos navegando cuando vamos enlazando un contenido tras otro cada vez que pinchamos en los enlaces o hipervínculos que el mismo navegador plasma en nuestra pantalla.
¿Cuándo nacen los navegadores?
Los navegadores nacen como respuesta a la aparición del concepto de internet, hoy en día un vocablo muy familiar pero que en 1990 era algo absolutamente desconocido. El primer navegador que apareció se llamó Mosaic y lo desarrollo el CERN, el Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire en francés u Organización Europea para la Investigación Nuclear en español. Mosaic tenía limitado su uso a un espectro muy pequeño de ordenadores, por lo que pronto el Navegador Netscape se convirtió en un competidor inalcanzable al poder funcionar en casi todos los ordenadores del planeta.
La multinacional Microsoft reaccionó lenta y mal y lanzó el Internet Explorer, el navegador que viene incluido en Windows. Su funcionalidad jamás ha logrado igualar a Netscape, que acabó por liberar su código sirviendo como precursor del actual y heredero proyecto: Mozilla Firefox.
Firefox y Chrome, el navegador de reciente creación de Google, lideran hoy en día el mercado de navegadores en el mundo informático debido a su velocidad, versatilidad, innovaciones y, por qué no decirlo, perfectas campañas de marketing.
Existen otros navegadores al margen de los tres grandes ya nombrados, como es el caso e Opera Navigator o Safari, este último el navegador desarrollado por Apple para los ordenadores con tecnología ‘Mac OS X’ e ‘iOS’, aunque también se puede utilizar por los usuarios de Windows.
Smartphones
La aparición de los Smartphones ha revolucionado el campo de los navegadores cuando parecía que no se podía hacer nada más. Los grandes navegadores han adaptado sus versiones para los dispositivos móviles, unos con más éxito que otros. La variedad de navegadores para smartphones ha dado lugar a una competencia de alta calidad y el resultado ha sido la aparición de navegadores muy competitivos para los dispositivos de tecnología móvil.